«Me tratan como a un maltratador y no lo soy». Aingeru Sanz se aferra a la sentencia que le exculpa de infligir malos tratos a su mujer como la única manera de lavar su honor, el mismo que vio «pisoteado» la noche en la que la Guardia Civil le sacó de su propia casa, en Castro Urdiales,
|
etiquetas: maltrato , sentencia