Las medidas de austeridad y los planes de aceleración de recorte del déficit aprobados por distintos países europeos pueden generar un impacto negativo sobre la demanda de automóviles, toda vez que, entre otras medidas, incluyen congelaciones o reducciones salariales para los empleados públicos.PwC recuerda que la aplicación de incentivos a la compra en 2009 logró sostener el mercado, si bien la desaparición ahora de estos planes tendrá efectos negativos sobre las matriculaciones, y las consecuencias pueden ser "impredecibles".
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