La Fundación Curarte se dedica a adaptar los hospitales a los niños. Ya se han humanizado doce centros hospitalarios. “Lo que más nos chocó a todos es que él directamente le cortó al médico y le dijo: tengo un cáncer, ¿no?”, explica Esther, la madre de Marc. “Sí, y acerté”, puntualiza su hijo. Y lo hace con una expresiva sonrisa en los labios y pocos minutos después de salir del quirófano. Marc tiene leucemia. Es uno de los pequeños pacientes que “habitan” la planta de oncología del Hospital San Juan de Dios de Esplugues de Llobregat, Barcelona
|
etiquetas: hospitales , fundación curarte , niños