La sala de espera de la UCI pediátrica del hospital Virgen de la Arrixaca se ha convertido en un improvisado campamento donde habitan los miembros de una familia gitana desde hace una semana. El grupo, que oscila entre 10 y 20 personas , come, duerme y fuma en el interior del centro sanitario sin que nadie haya podido evitarlo hasta el momento. Además han protagonizado episodios violentos contra el personal. La situación comenzó el lunes pasado con el ingreso de una niña de la familia en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
|
etiquetas: hospital , murcia