El joven afroestadounidense Ralph Yarl, de 16 años, iba a recoger a sus hermanos pequeños en un barrio de Kansas City, estado de Misuri, cuando llamó a la puerta equivocada. El dueño de la propiedad le disparó dos veces -en la cabeza y en un brazo- y el adolescente consiguió ir a pedir ayuda por su propio pie. Yarl fue hospitalizado en estado grave, pero ya recibió el alta y se recupera en casa.
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