Pero la novedad en esta tragedia es la aparición de nazis, con sus tatuajes nazis, sus camisetas nazis, sus mensajes nazis y sus brazos en alto nazis, pero no les llames nazis, aprovechando la tragedia para implementar su agenda nazi. Nazis que se hacen publicidad organizando recogidas de ayuda pero que luego sólo van a distribuir a quienes son blancos. Puro nazismo, blanco y en botella. Ya se sabe, a río revuelto, ganancia de oportunistas. Y todos estos sí que comen jamón. Parafraseando al golpista Tejero: “Al barro todo el mundo”.