Aproximación a la guerra de Ucrania sobre un mapa

Las guerras, como las partidas de ajedrez, se libran entre dos bandos que tratan de ocultar al otro sus intenciones. El observador puede, como mucho, tratar de prever qué es lo que se va a mover sobre el tablero y lo más normal es que no acierte, precisamente porque los jugadores tienen mayor pericia que él sobre el juego. Pero lo suyo es que los observadores aporten una visión sobre las distintas posibilidades y cual es más probable que se desarrolle.

En el caso de la guerra de Ucrania, lo que estamos viendo es a un montón de comentaristas forofos jaleando a las piezas de un color, pero muy poco análisis. Y estoy seguro de que hay gente con conocimientos y experiencia de sobra para realizar ese análisis, pero se callan. Ese, creo, es el primer síntoma de que algo no va como por aquí se espera.

Comparado con esa gente, la que de verdad tiene conocimientos y experiencia, no me considero ningún experto, pero como algo sé, estoy aquí y no me importa hacer el trabajo de balde, pues voy a intentar dar un explicación razonada de cómo van estas cosas. O de cómo suelen ir.

Cuando se comienza una invasión, lo normal es que se lancen ataques en profundidad, para tantear la fuerza defensiva del enemigo, su organización y su voluntad de resistir. No es que se pretenda conquistar el país entero en una semana: es que es lo que hay que hacer. En este caso, el factor sorpresa era inexistente: los americanos llevaban semanas avisando de la inminente invasión rusa y, cuando se produjo, es imposible creer que las fuerzas ucranianas no estaban en máxima alerta.

Dada la situación del conflicto del Donbas y de estos avisos, es muy probable que al menos dos tercios de todas las fuerzas ucranianas estuviesen desplegadas en la parte oriental del país. Si las fortificaciones son medianas, y aquí parece ser que eran algo más que medianas, existe el consenso de que se necesitan tres atacantes por cada defensor para tomarlas. El ejército ucraniano no es pequeño, ni el ruso desplazado para la invasión tan enorme, así que no se puede decir, como estamos leyendo, que le desempeño del ejército ruso haya sido chapucero. A mi juicio, está dentro de lo esperado, o incluso un poco por encima. Al menos por encima de lo que yo esperaba.

Contra un ejército bien pertrechado y una población determinada a luchar, que es el caso de los ucranianos, la conquista de las ciudades al asalto es materialmente imposible o terriblemente costosa, máxime cuando no se desea triturarlas antes con ataques aéreos estilo Dresde. Por eso, tampoco parece extraña la evolución que vemos en el mapa.

El ataque se ha producido por cuatro frentes y, a mi entender, la idea consiste en generar una enorme bolsa central, cerrando a Ucrania la salida al mar. Para que esta operación tenga éxito, no es necesario que caigan Jarkov ni Kiev, pero si es necesaria la conquista de Mariupol, y eso es lo que estamos viendo estos últimos días.

Si mi apreciación es correcta, los próximos grandes ataques se producirán sobre Mykolaiv, Zaporiyia y Dnipro, y en semanas posteriores se decidirá el destino de la guerra en Uman y Cherkassy. Si los rusos consiguen desarrollar esta ruta, habrán hecho, a mi entender, exactamente lo esperado. Por supuesto, lo más probable es que no sea así, porque en caso contrario me parecerían demasiado predecibles, pero es que no he leído por ahí a casi nadie explicando esta versión, que es la obvia.

Esta operación, dependiendo de muchos factores, estimo que puede llevar aún otros dos meses largos.

Respecto a Odesa, de la que tanto se habla, mi opinión es que no será asaltada. Ni antes, ni después. Puede que sea bombardeada, pero no asaltada. En el plan que describo, no tiene el menor sentido distraer fuerzas para atacar esa ciudad. Lo racional es mantener la flota delante de ella, para que los ucranianos no la puedan abandonar, sostener la tensión con ataques de artillería y no arriesgar gran cosa en su conquista.

De todos modos, el mayor error que creo que se comete al analizar este conflicto, es pensar que tiene que ser rápido y que el tiempo corre en contra de los rusos. Podría ser así, pero a mí no me lo parece. Pensar semejante cosa es creer que a los rusos les hacen más daño las sanciones económicas que a los ucranianos los bombardeos de su país. Una idea semejante es ingenua, o directamente canalla, aunque pueda sentar muy bien a nuestras conciencias y nos ayude a decirnos que estamos haciendo mucho por ayudar a Ucrania.

A mi entender, la guerra será lenta. Las ciudades se intentarán tomar por asedio y la evolución sobre el terreno indica más una gran maniobra de embolsamiento que intención de fuertes choques.

El tiempo dirá si estoy o no en lo cierto.

---------

El mapa salió de esta notiocia de El Español.

www.elespanol.com/mundo/20220316/putin-coquetea-error-historico-lleva-