Ser "de ciencias" o "de letras".

Por cuestiones profesionales, familiares y académicas me paso la vida rodeada de investigadores científicos en el trabajo, las fiestas y las sidras cuando vuelvo a España. Por mi propia educación tuve que formarme en investigación científica cuando hice el doctorado, entre España y el Reino Unido. Allí empecé a familiarizarme con algo que, aunque al explicarlo resulta tan obvio, en España nunca me atrevía a mencionarlo mientras que en Cambridge era una realidad aplastante e incuestionable:

La clasificación entre "ciencias" y "letras" oficiosa del sistema educativo franquista, no existe más allá de lo coloquial y, si la usamos fuera de España, la gente entiende otras cosas que no son las que nosotros tratamos de decir.

Dicho de otro modo, la investigación científica es una actividad que se aplica a diferentes áreas y que debe tener los mismos mecanismos y principios, se aplique a lo que se aplique.

Hablemos de Ciencias Formales, Ciencias Naturales, Ciencias Humanas o Ciencias Sociales, el Racionalismo y el Empirismo son los dos pilares que sostienen a todas, y es lo que las separa se todo lo que no es un pensamiento científico. Dicho de otro modo: la mente de un investigador científico que tenga como objeto el estudio de la estratosfera, o el que estudie fenómenos humanos como la música, deben de funcionar de acuerdo a los mismos principios intelectuales y el mismo método científico.

Eso, en el Reino Unido es una obviedad, en mi universidad en España, una locura.

Claro que, tal vez por eso, los departamentos de la Facultad de Músicología donde estudié en España no tenían un euro, y los del otro país reciben millones de libras cada año para sus proyectos de investigación ya que son enormemente productivos, rentables y prestigiosos.

Anécdota: en una fiesta en Cambridge se rieron de mi porque no sabía que la Medicina es una Ciencia Humana (ya que tiene como objeto al ser humano, y eso es lo que define a las Ciencias Humanas); en España, sucedería lo mismo por dar la definición correcta, no la erronea.

Me recuerda a cuando uno va a pedir un "White label" en una fiesta: si pronuncio "güite label", en español, soy una gañana; si lo pronuncio correctamente en inglés (como "Güait leibol"), soy una snob y una gilipollas; tengo que decir una palabra bien y otra mal ("güait label") para que la gente esté a gusto, aceptando ese error colectivo porque así somos todo un poco tontos en manada.

Pero se supone que un investigador científico, en su trabajo, no tiene que equivocarse "un poco" para que la manada esté a gusto, y decir burradas conformistas.