Durante décadas, uno de los grandes misterios del sistema solar ha sido la profundidad de las características visibles de Júpiter, es decir, los famosos cinturones y zonas, que, junto con las tormentas, dan al gigante joviano su llamativo aspecto. ¿Son estructuras meramente «superficiales» o, por el contrario, extienden sus raíces en el interior del planeta? ¿Tiene la energía solar alguna influencia en la apariencia de Júpiter? Sorprendentemente, ahora ya podemos responder a estas preguntas gracias a la sonda Juno, que desde 2016 orbita (...)